Defendiendo tu fe
católica
Capítulo 6.- El pecado de herejía
Una conversa al catolicismo me
decía: Yo pienso que si mi padre se fue a un país lejano y me deja en nuestra
casa al cuidado de mis hermanos y éstos se corrompen en su conducta durante su
ausencia, mi deber no es abandonar la casa, sino luchar por conservarla en paz.
Ya que mi padre regresará a esta casa, independientemente de la conducta de los
que nos quedemos en ella. Así Cristo,
tiene su Iglesia visible y aunque muchos de sus miembros se corrompan, yo
trataré de no hacerlo y esperaré a mi Jesús, en su CASA, mi IGLESIA CATÓLICA.
Grandes santos como Francisco
de Asís, Tomás Moro, Santa Catalina de Siena, etc. fueron testigos




