En Hallowe'en (de All hallow's eve), literalmente la Víspera
de Todos los Santos, la leyenda anglosajona dice que es fácil
ver brujas y
fantasmas. Los niños se disfrazan y van
-con una vela introducida en una calabaza vaciada en la que
se hacen incisiones para formar una calavera- de casa en casa.
Cuando se abre la puerta gritan:
"trick or treat"
(broma o regalo) para indicar que gastarán una broma
a quien no les de una especie de propina o aguinaldo en golosinas
o dinero.
Una antigua leyenda
irlandesa narra que la calabaza iluminada sería la
cara de un tal Jack O'Lantern que, en la noche de Todos los
Santos, invitó al diablo a beber en su casa, fingiéndose
un buen cristiano. Como era un hombre disoluto, acabó en el infierno.
Los Disfraces
Europa sufrió durante un largo período de tiempo la plaga bubónica o
"peste bubónica" (también conocida como